martes, 3 de agosto de 2010

Presentación del libro "Ciudades Preventivas"





A estas alturas del desarrollo de la civilización humana, no quedan dudas de que el gran depredador de su propia especie y todo lo que lo rodea es el ser humano, carente de la menor sensibilidad para ser solidario, su vida generalmente la dedica al logro de ambiciones o a la satisfacción de placeres transitorios que van deteriorando su conciencia, relegando con esa actitud sus propias posibilidades de tener una vida saludable, tranquila, sosegada, que estimule sus ansias de vivir, liberado de tensiones que lo agobien, que al final terminan por afectar su propia supervivencia acortando su periodo de vida, se lo ha repetido, el "stress" con sus efectos colaterales de tensión y depresión, es en el mundo contemporáneo que vive agitado y a prisa el enemigo o asesino número uno de la existencia vital de las personas.

Por la reflexión antes expuesta, es que llegamos a la conclusión que la vieja tesis de Hobbes que el "hombre es el lobo del hombre”, se convierte en una sentenciosa realidad en la convivencia siempre conflictiva de los seres humanos, incapaces de vivir armónica y fraternamente, a diferencia de los demás seres vivientes que demuestran una natural tendencia a ser fraternos y solidarios. Esa verdad que ya no puede discutirse, explica como uno de los más agresivos vicios que destruye al mundo actual como es el cultivo, procesamiento, tráfico y consumo de drogas, se está convirtiendo en el más lucrativo de los negocios que en la actualidad conoce el planeta tierra, negocio que supera incluso al de la venta de armas, al todavía atrayente y antes muy repulsivo negocio ilícito del contrabando, e incluso a la venta de bienes de enorme atracción consumista como es el de la industria automotriz.

Lo grave de la comercialización de drogas es que en este negocio se incorpora un cruel y devastador asesinato de las mentes y organismos de las personas individualmente consideradas, a lo que debe agregarse que aquella actividad tan lucrativa incide en producir arrolladoras consecuencias en la conducta de las sociedades contemporáneas, las drogas no sólo generan por la desmesura en las ganancias de su comercialización, una excesiva atracción económica en las personas para ganar dinero fácil, sino que es un agente que va creando un clima de inseguridad, de temor, de degeneración genética, cuya influencia en la vida familiar y en la propia organización política de un país, están contribuyendo a crear hordas delincuenciales que están terminando por edificar un ambiente de intranquilidad que vuelve virtualmente invivible una vida con un mínimo de seguridad, lo evidente es que tenemos un sicariato en pleno auge, que no podemos engañarnos, tiene estrecha vinculación con el auge de carteles y de bandas de intermediarios vinculadas a la droga, que no conocen de escrúpulos y que definitivamente están secuestrando la tranquilidad de la sociedad, es triste admitirlo, pero ya no se está seguro en ninguna parte.

Mina Seinfeld afirma con toda razón: el consumo de drogas es un problema social que afecta al individuo, a la familia, al grupo social, a la comunidad, a la ciudad, al Estado, para contrarrestar esa dura realidad plantea la necesidad de implementar medidas preventivas, las cuales deben ser de carácter interdisciplinarias, si se considera que el uso de drogas provoca problemas de memoria y aprendizaje, de distorsión en la percepción, dificultad para el raciocinio, falta de coordinación, ansiedad, pánico, problemas en la gestación en madres consumidoras, depresión e incluso esquizofrenia, aparte de que puede influir en problemas cardiacos, infecciones o lesiones pulmonares, cáncer, envejecimiento de células, amnesia, psicosis, es decir una gama de afectaciones agresivas a la salud, que provocan daños o deficiencias irreversibles sobre áreas cerebrales críticas que deterioran la capacidad de pensar, influyen negativamente en la toma de decisiones, inciden en la voluntad, tres pilares sobre los que se asienta la democracia.

Desde otro ángulo de vista en los países o ciudades donde el consumo es elevado, aparte de volverse altamente inseguros, aumentan la prostitución, los índices de criminalidad, provocan malestares y conflictos diplomáticos entre países y obligan a la militarización de grandes extensiones de territorios nacionales, fomentan el terrorismo, provocan ausentismo escolar y el abandono de los estudios, obligando a que se utilicen cuantiosos recursos económicos para combatirlo, que a su vez disminuyen recursos para la salud, para la educación, para proteger una ecología comunal al descuidarse plazas y espacios verdes, la basura se apodera de las calles, en definitiva los ciudadanos inocentes son privados de sus derechos humanos como seguridad, salud, trabajo, libre circulación.

Por todo lo antes dicho la autora sostiene que siendo una enfermedad psicosocial debe ser tratada como tal, para ello plantea la conveniencia de la prevención que busca liberar a un adicto al que considera es un esclavo de las drogas. El adicto es un ser que está sufriendo y busca en las drogas un escape, una solución mágica que le permita tolerar una realidad que no puede resistir, lo que el adicto busca y quiere es muy simple, felicidad y ser aceptado y reconocido por lo que es. La prevención no sólo debe ofrecer tratamiento al adicto, debe ofrecerle caminos posibles para alcanzar felicidad y escenarios que le posibiliten enfrentar las presiones de la sociedad.

Pero Mina Seinfeld va mucho más allá de lo que parece a primera vista, advierte sin ambages, un adicto no reconoce entre drogas legales e ilegales, afirma que ambas son devastadoras, el alcohol, el cigarrillo y los psicofármacos son tan letales y adictivos como la cocaína, la marihuana o el éxtasis, la prevención no puede en consecuencia limitarse al campo de las drogas ilegales, debe evitar el ingreso al consumo de cualquiera de estas sustancias, por lo señalado sostiene que las campañas preventivas deben lograr la interacción entre familias, escuela, organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, instituciones políticas, solo así es posible atacar el flagelo de las drogas desde todos los ángulos posibles, con un mensaje que debe ser coherente, uniforme, claro, consistente, para evitar interpretaciones confusas.





Este trabajo por establecer campañas preventivas tiene ya programas concretos como "Forjando Liderazgo", cuyo objetivo es reducir la demanda de drogas en Latinoamérica el cual está promovido por la Red Interamericana de Prevención de Drogas (RIPRED) y la Drug Free American Foundation (DFAF), programa que tuvo su inicio en el año 2002, habiéndose realizado más de 70 seminarios que han dado origen a la formación de Redes de Comunicadores, Redes de Universidades, Redes de Padres como la denominada "Padres en la Ruta" en Córdova Argentina, que nació en 1997, igualmente se formó la Red La Paz en Colombia, la Red Amor Exigente en Brasil que fue adoptada en 1987 bajo la dirección de María Silvia Carvallho de Menezes, igual sucede con el Club de Lecturas en México, es decir existen hechos y esfuerzos tangibles que permiten afirmar que la campaña no ha caído en el vacío.

Mina Seinfeld concluye estableciendo las acciones concretas a implementarse para hacer efectiva la prevención, que deben ser interdisciplinarias y sistemáticas, debidamente articuladas, precisando que deben haber cuatro grupos claves en la campaña: a) el gobierno, b) las organizaciones no gubernamentales, c) la opinión pública y los ciudadanos en general, d) los especialistas (sicólogos, maestros, neurocientíficos, sociólogos, comunicadores, etc.), remarcando que las ciudades preventivas son claves, sosteniendo que las sociedades no se suicidan, pero necesitan de líderes capaces y entusiastas para organizar y entusiasmar al resto.

Afortunadamente para nuestro país, para Manabí, para Manta y orgullosamente para nuestra Universidad, nuestra apreciada catedrática Lic. Olga Vélez de Mendoza, ha dedicado su vida a proteger a los adictos, a cuidarlos, a orientarlos, a ayudarlos en sus tratamientos terapéuticos, habiendo convertido a Manta en la primera ciudad preventiva del Ecuador, a la que posteriormente sumó 12 ciudades más de nuestra provincia, colocándonos como pioneros en el Ecuador en campañas preventivas contra el uso y consumo de drogas, habiendo logrado establecer vinculación con organismos del Estado y organizaciones internacionales como RIPRED y DFAF a las que nos referimos anteriormente.

Para fines pedagógicos nuestra Facultad de Trabajo Social con su Decana, Lic. Olga Vélez de Mendoza a la cabeza, está trabajando en sectores marginales utilizando el Modelo de Intervención en la Realidad, de Boris Lima, que identifica 6 fases en el tratamiento del programa, la primera es la sensitiva que permite aproximarse a la realidad, a las personas, a las costumbres, a datos útiles y experiencias de orden económico, político, cultural, el objeto es captar al hombre común porque este vive y actúa prácticamente, la segunda fase es un conjunto de conocimientos que permite acceder a información técnica que proporciona datos sanitarios, antecedentes históricos, población, edades, ocupaciones, producción, estadísticas, esta es una fase exploratoria que sirve de base para detectar los problemas de la sociedad, la tercera fase es aquella con la cual se pretende aprehender las características generales y particulares en la cual se interviene, cuanto más se avance es esta fase, más se desarrolla el proceso de concertación, movilización e incorporación de la población, es cuando se incluye la técnica de dinámica grupal, la cuarta fase busca que la población se integre al análisis de los fenómenos que le son inherentes para determinar con objetividad la problemática, la quinta fase penetra en la elaboración de los modelos de acción que incluye asistencia social, capacitación, organización, movilización de la comunidad para mejorarla a través de la cooperación y la autoayuda, la sexta fase es la que se centra en la ejecución y control que implica encontrar la estrategia y la táctica para orientar, organizar y movilizar a la comunidad, imprimiendo la dirección correcta para logar el cambio deseado.

Descrito el modelo académico se lo puede adoptar en la construcción, fortalecimiento y desarrollo de las unidades preventivas, para ello se ha avanzado en la organización en la parroquia Manta de 37 barrios, en Tarqui de 39, en Los Esteros de 32, en Eloy Alfaro de 24, en San Mateo 7, en San Lorenzo 5 y en Santa Marianita 5, para aquello los estudiantes de Trabajo Social realizan pasantías en los lugares de tratamiento y rehabilitación de drogodependientes llámense clínicas, comunidades terapéuticas y otros sitios adecuados para estos fines.

Esta capacitación y pedagogía en la que tanto empeño ha puesto Olga Vélez de Mendoza busca integrar entidades y personas en su programa de prevención para desembocar en una conclusión categórica, el problema no es la droga ni su existencia, sino el individuo con sus realidades insatisfechas quien la busca, sin duda el gran problema social siempre será el comportamiento o conducta de las personas, la práctica de valores, su educación formativa, el poder contar con una sociedad que lo motive y no que lo deprima.

Justamente sobre estos temas, dos de nuestros más sobrios y auténticos catedráticos nos entregan aportaciones de un valor incuantificable, el Dr. Abelardo Ronquillo, nos ofrece lecciones de moral y ética en un libro que debe ser incorporado como texto obligatorio para ser leído y estudiado en Universidades y en todos los niveles educativos, queda muy claro sin la observancia de principios éticos y morales nada tiene ningún valor. El Lic. Guido Vásconez, nos nutre y orienta con la profundidad de su acerbo de conocimientos genuinamente académicos sobre lo que deben pensar y realizar las Universidades, que nadie discute deben buscar inalterablemente su mejoramiento, su excelencia, el encuentro con los nuevos desafíos y las propuestas para superar los grandes problemas que nos presenta el mundo contemporáneo, para ello debe revisar, y renovar su malla curricular en su parte formal y real, articular el trabajo académico para poder avanzar en la formación interdisciplinaria y transdisciplinaria, que viabilicen un conocimiento holístico de un mundo globalizado donde todo interactúa y para ello hay que poseer un conocimiento de las distintas variables y aristas de la compleja y heterogénea problemática social.

El libro Ciudades Preventivas incorpora también las vivencias y versadas opiniones de Franklin Alcaray del Castillo de Bolivia, de Beatriz Velásquez Muñoz de México, del Lic. Carlos Arriaga, de Luis Viale de Argentina, todos contribuyendo a reforzar la tesis de la prevención como la postura más eficaz para contrarrestar tan desbastador mal que sufre la humanidad como es el tráfico y consumo de drogas.
Julio 27/2010

miércoles, 9 de junio de 2010

Manuela Saenz y su rol libertario



En la cuna de Alfaro -en este Centro Cívico que afortunadamente ha sido construido en Montecristi para la necesaria difusión y recuerdo de acontecimientos históricos y el sano esparcimiento de ideas y tesis provenientes de todas las comarcas de la patria y de fuera de ella- hoy día víspera de una de las más gratas fechas de nuestro calendario (el 5 de Junio), en el itinerario de un peregrinaje con el que justicieramente se rinde homenaje a una indiscutible heroína de nuestro Ecuador profundo, Doña Manuela Sáenz, aquella quiteña nacida en 1793 en la entonces Recoleta de 60.000 habitantes que era el Quito de esa época, que se convirtió desde el 16 de Junio de 1822 en la confidente, compañera y amante de Simón Bolívar, cuya unión y abrazo eterno por ideales comunes los volvió inseparables hasta la muerte del Libertador.

Sin duda Manuela Sáenz no nació para la apacible vida del hogar, sus estudios en el convento de Santa Catalina le sirvieron para aprender y hacerse mujer, su temperamento la hicieron amar la acción, a luchar por sus convicciones, por sus creencias, la comodidad aburguesada, la rutina diaria, nunca fueron de su atracción o simpatía, a eso se debe que su primer matrimonio con el caballeroso médico inglés, James Thorne, quien le doblaba en edad y con quien se casó en 1817, haya sido un matrimonio típicamente convencional, efímero, en la que quizás lo hizo por complacer los requerimientos paternos, pero nunca según lo relatan historiadores autorizados existió un verdadero amor y compatibilidad en aquella unión matrimonial. Sin duda su vida le tenía reservado otro rol y era el de su presencia y cercanía al lado del Libertador Simón Bolívar en los cruciales años de la gesta emancipadora, que marcaron indeleblemente para la posteridad numerosos acontecimientos en nuestra vida republicana, por eso fue testigo y protagonista del encuentro de Bolívar y San Martín en Guayaquil, por eso no le fueron ajenas y fue activa militante en las Batallas de Pichincha y Ayacucho, supo e intervino en el conflicto entre el Libertador y Santander, conoció de la rebelión de Córdova, de la disolución de la Gran Colombia, eso la llevó a realizar una estratégica acción para salvarle la vida a Bolívar en una emboscada, por esa acción valiente y talentosa el propio Libertador la bautizó como la "Libertadora del Libertador", hermosa frase que la distinguió y honró para siempre, a quien por su estirpe de combatiente por los más altruistas anhelos humanos, San Martín le confirió en Lima el título de "Caballeresa del Sol".

Pablo Neruda el eximio poeta chileno y latinoamericano, la elogia con galantes y poéticas definiciones y la denomina como la "Julieta Huracanada", "Sirena de los fusiles", "Ángel color de espada", "Pequeña criolla traficante de miel y de pistolas", "Vida imposible de traducir a muerte", su singular valía hizo que cuando ella murió Neruda la considere como la "Insepulta de Paita", su vida se había convertido en un emblema para ser empuñando por quienes aman la libertad, la igualdad, la fraternidad humana, principios que heredaron de la Revolución Francesa e inspiraron las luchas de Bolívar y Alfaro. En esa unión de amor puro, vehemente, apasionado y profundo, Neruda nos relata se fundieron la brasa con el agua, me atrevo a agregar el beso ardiente de la noche con el ósculo tierno de la aurora.

Sin duda la Hacienda de Catahuango, de propiedad de la familia de Manuela Sáenz, donde ella acudió desde niña a escuchar cuentos, a cortar flores, a contar estrellas, sólo le sirvió para sentir el viento pujante de la Historia, ahí en esa campiña con olor a naturaleza recibió la invitación a una lucha que sólo terminó con la muerte del Libertador en 1830, muerte de su ídolo que la hizo pensar en el suicidio, posteriormente ella fue desterrada al Perú, país del que ya no quiso volver jamás, no obstante que el Congreso del Ecuador años después había autorizado su retorno.

Fue justamente en la Hacienda Catahuango donde Bolívar y Manuela construyeron su nido de amor y forjaron el uno y la otra la más dulce e invencible de las memorias, la memoria del corazón, por eso los recuerdos siempre tuvieron permanente actualidad entre ambos, junto a su amado ella revivió sucesos como si hubiera asistido a todas las acciones del Libertador, como si hubiera asistido a todas ellas como testigo presencial, sin lugar a equívocos, Manuela Sáenz se convirtió en la más leal y cercana persona con quien Bolívar compartió su vida, aquello la hizo sentirse copartícipe y coautora de las grandes gestas de Bolívar, por eso el Ecuador entero la considera parte actora de nuestro nacimiento como país, de este país al que nuestro Alfaro lo dotó de alma nacional a inicios del siglo XX con su espléndida gestión de indiscutido y preclaro estadista.

Hoy Tatiana Hidrovo, la inmensa y docta historiadora manabita, nos convoca para rendir un prosaico homenaje ciudadano a los despojos simbólicos de Manuela Sáenz traídos desde Paita, despojos que con el latido de sus acciones de fecunda contribución a nuestro insigne Libertador se unen en un abrazo de amor a la libertad, de fidelidad a sus ansias infinitas de justicia, de su patriotismo a toda prueba, con las cenizas de ese incomparable gigante de la historia de nuestro Ecuador, el General manabita Eloy Alfaro, cuyo Mausoleo y este Centro Cívico construido en su honor, se convierten en el escenario apropiado para recibir a tan ilustre compatriota, cuyas huellas de amor por su país sirvieron para enterrar en lo más hondo del espíritu nacional, indestructibles cimientos para la construcción de una patria independiente, digna y soberana.

Las cartas de Bolívar a Manuela Sáenz contienen expresiones de un amor puro, radiante, único, irrepetible, Bolívar le expresaba "a nadie amo, a nadie amaré. El altar que tú habitas no será profanado por otro ídolo” y a veces conocedor de la entrega de Manuela a la causa emancipadora, le transmitía sentimientos en el que se sentía culpable y le expresaba "Un destino cruel pero justo nos separa de nosotros mismos", "nos arrancamos el alma que da la existencia para regalarnos el placer de vivir", "estarás sola aunque al lado de tu marido, yo estaré solo en medio del mundo", "solo el orgullo de habernos vencido será nuestro consuelo" frases brotadas del gran romanticismo que caracterizaba a Bolívar y que alegró y estimuló su existencia vital.Tal fue la unión de Manuela Sáenz con Simón Bolívar que desterrada en Paita revivió recuerdos de un glorioso ayer desvanecido para siempre, por eso escribió su célebre frase "yo amé al Libertador, muerto lo venero", es que ella fue la depositaria de sus documentos y sus glorias hasta el día de su muerte, ya en su destierro la visitaron hombres ilustres como Simón Rodríguez, Ricardo Palma, el gran Garibaldi, así vivió acompañada de los gratos recuerdos que llenaron su vida hasta 1859 en que falleció asfixiada por la difteria, las cartas y documentos que tan celosamente guardaba fueron devorados por el fuego, bajo el argumento de que el temor de la peste se extendiera, la Hacienda Catahuango que fue el sitio donde vivió los más excitantes momentos de amor con Bolívar fue vendida afortunadamente a una Fundación que sostuvo con los fondos de la Hacienda una Escuela y un Colegio como Manuela y el Libertador lo hubiesen querido Manuela Sáenz y el Libertador fueron conducidos por un mismo sueño, por ilusiones que compartían, por eso enterraron hipócritas pudores para avanzar por el camino sin límites ni ocasos a la inmortalidad conquistada en el campo del honor y de múltiples batallas, sin duda estuvieron juntos por los más elevados afanes de contribuir a edificar una mejor vida para todos y todas los y las ecuatorianos y ecuatorianas, su cómplice unidad dejó encendida para siempre la antorcha del idealismo que profesó y practicó esta singular unión sentimental, a la cual el Ecuador les debe mucho. Que hoy día en los inicios del siglo XXI, su paso por estos senderos patrios ilustre Manuelita, alimenten nuestro espíritu para que nunca abdiquemos de nuestro legítimo derecho de vivir en un ambiente donde resplandezcan la paz, la libertad, la justicia, el derecho, la moral y en definitiva las más altas virtualidades humanas, por las que ofrendaron su vida esta pareja que aprendió a vivir cobijada por el más noble, puro y profundo sentimiento del amor, que lo transformaron en una vehemente acción y actitud que invariablemente buscó mejorar el bienestar y calidad de vida de sus compatriotas, vida maravillosa que merece ser narrada de la mejor manera posible.

lunes, 26 de abril de 2010

La universidad retada a cambiar o mejorar




La palabra cambio sin duda es atractiva, los seres humanos somos inconformes, buscamos algo diferente sin medir ni meditar si eso nos es favorable o no, simplemente nos gusta cambiar aunque sea de ropa. Ambicionamos lo que otros tienen, normalmente no estamos satisfechos con lo que tenemos, los jóvenes quieren cambiar y desean acelerar su vida para llegar a ser adultos, hay quienes en la vejez quieren parecer jóvenes y cambian hasta el color del pelo, hay quienes pierden su dignidad por cambiar de pobres a ricos, los que andan a pie quieren cambiar su caminar por un vehículo motorizado.

El ser humano sin duda es novelero, por eso la palabra cambio que literalmente es poner una cosa por otra, mudar, variar, alterar, que en términos monetarios es la fracción de un billete o el vuelto que nos dan cuando pagamos con una moneda superior al costo de una determinada compra. El cambio nos seduce, nos gusta cambiar de velocidades cuando conducimos, por eso los vehículos tienen una caja de cambio manual o automática, pero es de cambio, han existido históricamente y existen las llamadas Casas de Cambio para cambiar moneda local por moneda extranjera. Sin lugar a dudas, nos gusta escuchar la palabra cambio, por ello el gran poeta argentino Enrique Santos Discépalo ironizó esta palabra con ese soberbio poema que es el tango "Cambalache", cuyo significado gramatical es el simple cambio de un objeto que puede ser valioso o no a cambio de otro objeto. Con tal de cambiar poco importa si es para desmejorar una situación, para apoyar o auspiciar lo indebido, lo mediocre o lo indigno.

Pero lo que persigo y ese es mi deseo, es un enfoque de la manera más somera posible, del reto que la Universidad ecuatoriana tiene actual y en mi opinión de manera permanente por mejorar, por actualizarse, por renovarse constantemente, por ser siempre autocrítica, una Universidad no puede estacionarse en lo que hace o ha logrado, debe estar ideando creativamente constantes propuestas por mejorar lo que hace, hay que entenderlo la Universidad forma para el futuro, para el mañana que nunca será igual al ayer, las mutaciones de una sociedad, su evolución son irrefrenables. En estos últimos meses y según su temperamento, nuestro Presidente Ec. Rafael Correa Delgado, viene retando (llamando la atención o reprimiendo) a la Universidad, para que cambie, para que deje de ser mediocre, para que tenga un mejor desempeño, para que demuestre que la inteligencia y el uso de la razón no le son ajenas, las invita a que exhiban el más alto nivel en sus programas de formación de nuevos profesionales competitivos, que realicen investigación, que propongan iniciativas para la solución de los complejos problemas sociales, económicos, públicos, políticos, una Universidad y ojalá que fuese la gran guía de la sociedad, el cerebro que piense e ilumine la ruta futura de la patria, eso es lo que aspiramos desde la Universidad Laica "Eloy Alfaro" de Manabí.

Por lo antes expresado y porque tengo la pretensión de ubicar el tema de la Universidad ecuatoriana en su verdadera dimensión, es que me atrevo a sostener que lo que se busca no es que la Universidad cambie, sino que la Universidad mejore, mejorar sí es hacer las cosas con un resultado de mayor rentabilidad social de lo que se estaba haciendo, es tener una posición más ventajosa de la que se tenía, es lograr la convalecencia de la salud de los centros de educación superior, entendiéndose esta mejoría como aquella que nos permita elevar nuestros pensamientos y conocimientos, es dejar de utilizar la algazara, el tumulto, la frase hiriente, la amenaza, la fuerza irracional para proponer o defender una tesis, es utilizar métodos pedagógicos, andragógicos, didácticos, técnicamente procesados, es abrirle espacios a que la lógica, la ética (estas últimas materias que ya no se les da ninguna importancia en los planes de estudios, como no se le da ninguna a la moral y a la cívica) que puedan servir para auxiliar los modelos educativos, utilizando adicionalmente equipos y laboratorios provistos con tecnología de punta.

Para acertar en el comentario que formulamos hay que comprender que la Universidad nace como producto de una indiscutible unión, de la intervención recíproca de pares, se gesta y desenvuelve entre un alumno deseoso de aprender y un profesor conocedor de su materia deseoso de orientar y facilitar ese aprendizaje, ése es el vínculo indisoluble e indispensable que no se puede dejar de tener presente en cualquier análisis del proceso enseñanza-­aprendizaje, sin que existan y se privilegie el comportamiento de esos dos componentes, no habrá la posibilidad de que exista una buena educación universitaria y que esta mejore, ese maridaje del alumno que quiere aprender y el profesor que quiere instruir o enseñar y sobre todo educar (formar conductas o comportamientos), es el punto de partida para que la Universidad ecuatoriana y cualquier proyecto educativo mejore y deje de ser mediocre como se lo viene sosteniendo y reiterando desde la altas esferas del poder político en el Ecuador, de esta innegable realidad se infiere que si no hay alumnos con anhelos de superarse y docentes con la debida mística decididos a transmitir sus conocimientos, que sean capacitados y responsables, es iluso pensar en una mejor Universidad en el Ecuador o en cualquier parte del mundo, aquello sólo es posible si ambos actores comprenden que aprender y capacitarse continuamente es un reto permanente que no puede tener pausas, por supuesto entendiendo que el aprendizaje para que no sea estéril debe ser teórico-práctico.



De mi parte he sostenido y sostengo que para que exista un buen alumno este debe contar con la motivación que le inspira el buen profesor, aquel que demuestra no sólo que dice lo que sabe, si no que sí sabe lo que dice, porque es fácil repetir consciente o inconscientemente afirmaciones amparadas en frases leídas o escuchadas, pero también es indiscutible que demanda un mínimo esfuerzo intelectual el poder reflexionar sobre lo que estamos afirmando y aquello exige que no improvisemos criterios, que fundamentemos convincentemente los conceptos que emitimos, un criterio ligeramente dicho por un profesor puede no solamente no ayudar a formar al alumno sino incluso a deformar su mente y confundir los conceptos que debe tener sobre una determinada ciencia o incluso sobre una determinada creencia política o religiosa.

Lamentablemente y para no incurrir en subjetividades que no aportan en nada al análisis del problema universitario en el Ecuador, se vuelve indispensable se promueva la mayor apertura para escuchar y ojalá se debata con actores calificados, la situación de la educación superior, no se puede reducir la controversia a cuantificar cuántas Universidades hay y existen en el Ecuador, cuantas son públicas y cuantas son privadas, cuántas de estas últimas o de ambas han mercantilizado o lucrado de la educación universitaria o politécnica, lo cual es totalmente contrario a lo que debe ser la actividad educativa que no puede perseguir fines de lucro (aquí se encuentra radicado uno de los principales males de la educación al ser utilizada como negocio), lo cual incluye venta de títulos, grados académicos, pases de años, calificaciones, etc.; por ello se ha sostenido con todo énfasis que la educación es un apostolado y que más educa el ejemplo que la palabra, un sinvergüenza o un farsante no puede ser nunca un buen profesor, utilizará esa membrecía para tratar de sacar provecho o ventaja de esa honrosa misión social y esos falsos profesores son los que han desacreditado la educación.

Se vuelve imprescindible en un elemental análisis que efectuemos sobre la temática de la educación contemporánea, reflexionar sobre una realidad que ha vivido en las últimas décadas el mundo entero, eso nos hace notar y esto acontece sobre todo en América Latina, que el crecimiento de las Universidades particulares es un fenómeno que se produce y repite en todos los países, en los que tienen mayor madurez democrática o en los que tienen todavía que madurar políticamente, como el caso del Ecuador, donde el léxico que utiliza el actor político no es el de exponer racionalmente una propuesta, sino la de ser un agresor o un contestatario de su adversario, es decir lo axiomático en ese ambiente es que hay que estar en contra del rival político, lo cual es una demostración elocuente de inmadurez y de carencia de argumentos para poder plantear tesis que realmente interesen o convengan al colectivo social, por todo esto es que debemos admitir que no es el tema de la creciente cantidad de Universidades particulares el principal problema que debería preocuparnos, hay que penetrar en una evaluación seria, para establecer cuáles no tienen una confiable infraestructura que justifique llamarse Universidades o Escuelas Politécnicas e incluso Institutos Técnicos o Tecnológicos.

Esa indiscutible verdad nos impone precisar cuáles serían las condiciones mínimas para que una Universidad funcione como tal, lo primero que debemos advertir es que una Universidad debe contar con una planta profesoral estable con títulos o diplomas que acrediten poseen una buena formación, debe estar provista de un equipamiento e infraestructura física funcional adecuada, contar con medios económicos y presupuestarios previsibles y estables que nos permita confiar en que la Universidad puede funcionar sin sobresaltos, sin apuros o emergencias, sin estar buscando "clientes" que pagan por obtener un determinado título profesional de pregrado o posgrado, en este aspecto insistimos, es indiscutible que en Ecuador en los últimos años ha existido una desbordada oferta de títulos y grados académicos que no priorizaron mejorar el conocimiento del alumno si no cobrar un arancel por el curso y grado que se ofertaba u ofrece, es ahí donde debe hacerse el primer gran esfuerzo para depurar el sistema universitario y politécnico en el Ecuador, para mejorar hay que corregir, luego de aquello debe entrarse en una etapa donde se puedan hacer evaluaciones no genéricas o generalizadas, sino evaluaciones puntuales sobre cursos, programas o carreras que ofrecen las Universidades y Escuelas Politécnicas, sólo por ese mecanismo es posible asegurar que sus rigores académicos corresponden al nivel elevado que caracteriza al subsistema educativo de la educación superior, que por mandato expreso de la Declaración de los Derechos Humanos es una etapa educativa a la que se accede y en la que se puede continuar o graduarse por méritos, es un absurdo pensar que la simple masificación de la educación superior mejora las posibilidades de formar mejores técnicos o profesionales, contrariamente la masificación resta posibilidades y capacidad de exigir mejores rendimientos académicos y en educación universitaria no hay términos medios, el problema no es de cantidad sino de calidad.



Para qué y cómo hacerlo son los interrogantes a discutirse, ello obliga a explorar medios o normas jurídicas para lograr mejorar la educación universitaria, eso es lo que debe concentrar el debate de la nueva Ley de Educación Superior, jamás se mejorará nada si no se corrigen deficiencias, es ilógico no partir de realidades, es evidente que han escapado del control de los organismos competentes la oferta indiscriminada de cursos para entregar títulos profesionales o grados académicos, eso ha sido en lo que más se ha insistido, como lo expresamos anteriormente eso es económicamente rentable, después de todo lo urgente es el Diploma o Certificado, con eso parece que tenemos más conocimientos y nos ayuda para ascensos en el trabajo, pero "el hábito no hace al monje", no es suficiente vestir de blanco, la conciencia es la que debe ser blanca, pura, nítida, pero lo que se ha priorizado y facilitado es el dictado de cursos, pomposamente se ha creído que ofrecer cursos semipresenciales de uno o dos días a la semana o a distancia, es estar a la altura de la sociedad contemporánea, es una estafa perversa ofertar esta modalidad de estudios sin contar con una infraestructura docente, recursos bibliográficos, programas curriculares pre-impresos, equipamiento informático, para lanzar esta clase de cursos universitarios. Aquel irresponsable ofrecimiento ha disminuido a niveles infradeficientes las ofertas de cursos universitarios, si a esa propuesta irresponsable y de facilismo se une la de ofertar cursos en cantones, parroquias e incluso en recintos de la geografía nacional, en una especie de competencia de cual publicita u ofrece un más fácil estudio universitario, es innegable que debemos concluir que la Universidad le ha fallado al país, no hay porqué esconderlo, hacerlo sería ser cómplices de este desafuero censurable y reprochable, lo único que atenúa este severo juicio es que tampoco el país político ha creado el escenario apropiado para tener una mejor Universidad y en esa necesaria comparación no vacilo en sostener que la Universidad anda menos mal que el país en su aspecto político y socioeconómico.

Particularidades de la educación contemporánea
Tomando como referencia los criterios y conclusiones de la UNESCO, la educación contemporánea se desenvuelve bajo el imperio de circunstancias que hay que señalarlas para poder en ése ámbito buscar caminos de mejoría en la educación superior, esta realidad nos señala existan las siguientes situaciones a considerarse:

1.- Expansión de la matrícula universitaria
2.- Diversificación de tipos institucionales
3.- Necesidad de mayor inversión en educación
4.- Alianzas estratégicas entre Universidades, Corporaciones y Sector Público
5.- Interrelación entre las Universidades y representantes de la sociedad civil
6.- Planeación estratégica, evaluación y rendición de cuentas
7.- Reforma académica y flexibilidad cultural
8.- Modelos educativos basados en el aprendizaje y la adquisición de competencias
profesionales
9.- Formas de aprendizaje a distancia, tutorías remotas.

Dentro de esa realidad se hace necesario desarrollar un pensamiento crítico del estudiante, en un mundo en el que existen opciones alternativas de aprendizaje (internet) hay que buscar medios apropiados para facilitar el aprendizaje y poder enfrentar el verdadero "vía crucis" del nuevo profesional, su dificultad para insertarse en el mercado laboral, ello explica el recurrente pedido de tener una educación teórico-práctica que incluya las más altas posibilidades de pasantías, en eso hay que concentrar esfuerzos, aparte de proporcionarle al alumno una infraestructura en materia de equipamiento y un ambiente adecuado con orden y disciplina para que el proceso formativo pueda ser exitoso o al menos el deseado por el alumno(a).

Las propuestas de la nueva Ley de Educación Superior
Aparte de que el proyecto de Ley en trámite en la Asamblea Nacional es excesivamente reglamentarista, (más de 200 artículos) en el fondo la propuesta del Gobierno se centra fundamentalmente en tomar el control del máximo organismo de la Educación Superior en el Ecuador, que es el actual CONESUP, a promover se priorice la formación a nivel de doctorados Phd (lo cual es bueno si se lo controla y no pasa lo mismo que con aquellas ofertas ligeras a las que nos hemos referido de títulos o grados académicos de posgrados), se planteó también eliminar el Fondo Permanente de Desarrollo de las Universidades y Escuelas Politécnicas, lo cual en el fondo significaba despojar a las Universidades y Escuelas Politécnicas de su autonomía financiera que tanto esfuerzo costó conseguirla y convertirlas en entidades mendigas de asignaciones del Presupuesto del Estado. En esencia es evidente que el pensamiento del Gobierno apuesta a mantener un control sobre las Universidades y Escuelas Politécnicas afectando su autonomía, lo cual ha provocado el lógico reclamo de las mismas, pues la autonomía afortunadamente reconocida en la Constitución vigente no es una dádiva de ningún gobierno de turno, es una conquista histórica de la Universidad sobre todo en América Latina y el Caribe, lo cual las vuelve independientes del poder político de turno, autonomía necesaria para que justamente pueda producir recursos humanos calificados, para efectuar investigación científica y tecnológica, para promover el desarrollo cultural y de saberes ancestrales, para generar un conocimiento que coadyuve a la solución de problemas del país, para todo aquello requiere gozar de la debida independencia de los Poderes o Funciones del Estado, como afortunadamente lo establece el Art. 225 de la Constitución actual, cuando se refiere al ámbito jurídico-institucional del Estado y de las instituciones públicas. En síntesis pretender por parte del gobierno tener bajo su dependencia al organismo planificador, regulador y coordinador del sistema de educación superior como lo es el CONESUP, es contrario a la esencia de una Universidad, lo cual sería además una acción inconstitucional que esperamos no la recoja la Asamblea Nacional Legislativa.

Informe CONEA
En el presente comentario no se puede dejar de referirnos a las evaluaciones hechas a las Universidades y Escuelas Politécnicas del país. La Asamblea Nacional Constituyente confió al CONESUP (Consejo Nacional de Educación Superior) y al CONEA (Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación) una evaluación de las Universidades y Escuelas Politécnicas, al CONESUP en la parte académica y organizacional, y al CONEA un informe de carácter técnico. Sin duda el informe del CONESUP fue mucho más objetivo y preciso por ser un organismo conocedor de la realidad en que desenvuelven sus actividades las distintas Universidades y Escuelas Politécnicas, por ello puntualizó aspectos como el de rendimiento académico, organización, capacidad de gestión, vinculación con la colectividad, investigación, es decir los grandes ejes temáticos sobre los que una Universidad o Escuela Politécnica debe realizar sus actividades, en cambio el CONEA hizo un informe generalizado, no consideró la condición de cada Universidad, olvidó que una cosa es una Escuela Politécnica o Universidad Técnica y otra cosa la acción de una Universidad que realiza una gestión orientada más al ámbito social y humano, unas y otras difieren en las razones u objetivos de su creación, no se analizó el entorno en el que desenvuelven sus actividades, se generalizó criterios evaluatorios sin considerar que la evaluación debe orientarse hacia objetivos específicos, como el caso de la fundamentación filosófica y teórica, sus propósitos y objetivos, los contenidos y estrategias metodológicas previstas y las que realmente se aplican para establecer el impacto social de una institución, lo que incluye el aporte que un programa o una institución hacen al desarrollo científico, tecnológico, económico, social y cultural de su entorno, no se aplicó ninguna guía de autoevaluación lo cual es un requisito conceptual y metodológico que permite a las Universidades realizar sistemáticamente procesos institucionales de evaluación, el cual debe ser previamente conocido para contar con un conjunto de indicadores y criterios que permitan obtener resultados verídicos de la evaluación, no se hizo ningún análisis de la inserción en el mercado laboral de egresados y profesionales, lo que se procuró fue establecer una estadística categorizando la parte académica, investigativa y de gestión administrativa, el entorno de aprendizaje de los estudiantes, concluyendo a base de esas interpretaciones estadísticas y no académicas, una interpretación de datos para terminar clasificando a las Universidades y Escuelas Politécnicas en distintas categorías, lo cual no tiene nada de objetivo y en nada contribuye a lo que una evaluación bien entendida debe perseguir, que es corregir lo que no se está haciendo debidamente sin buscar culpables o establecer sanciones punitivas.

La nueva Constitución suprime el Consejo Nacional de Evaluación Acreditación y lo limita a que sea un Consejo de Acreditación y de Aseguramiento de la Calidad de las Universidades y Escuelas Politécnicas, por lo que la nueva Ley de Educación Superior deberá regular el sistema evaluatorio que deberá aplicarse a las Universidades y Politécnicas del país, y en este campo cabría que respetando el Art. 346 de la Constitución vigente, se establezca un sistema integral que promueva la calidad educativa en los diferentes niveles de enseñanza: básico, bachillerato y superior, en ello deberá trabajarse coordinadamente entre el Ministerio de Educación y el CONESUP.

Relaciones Universidades y Escuela Politécnicas – Función Ejecutiva
Si en algún aspecto debe trabajar con detenimiento la Asamblea Nacional Legislativa es cumplir con el Art. 351 de la Constitución cuando expresamente dispone que "la Ley establecerá los mecanismos de coordinación del Sistema de Educación Superior con la Función Ejecutiva" ese es el gran reto de la nueva Ley si es que se piensa en cohesionar políticas de Estado y mejorar la calidad de la educación superior, para ello es indispensable respetar ámbitos de gestión de la Función Ejecutiva y el que compete a las Universidades y Escuelas Politécnicas, a efectos de cohesionar objetivos con criterios de país.

Situación del docente
En el comentario que formulo existe la propuesta de hacer una especie de clasificación entre docentes e investigadores, lo cual no lo encuentro justificado, la investigación es una actividad incorporada implícitamente a la docencia, no puede haber en docencia universitaria profesores que no investiguen por lo que resulta innecesaria esa diferenciación debiendo quedar para que al interior de las Universidades o Escuelas Politécnicas se estimule la investigación que realice el docente e incluso el alumno cuya tesis de graduación debe ser un trabajo de investigación inédito. De otra parte y esto me parece pertinente la Ley debe precisar las exigencias horarias de un docente a tiempo completo en el que existen indiscutibles abusos por parte de algunas Universidades y Escuelas Politécnicas al establecer cargas horarias de horas reducidas de trabajo, cuando el tiempo completo debe implicar al menos laborar 30 horas semanales o podría llevarse incluso a establecer el mismo horario de 40 horas como lo hace el servidor público, pero ese caso me parece mucho más indicado que debería ser reservado al profesor a dedicación exclusiva, pero para que esto sea posible debe entregarse recursos necesarios para una mejor retribución económica para el caso del docente a tiempo completo o a dedicación exclusiva.

Igualmente estimo importante se estipule la conveniencia de que los docentes a tiempo completo o dedicación exclusiva se incorporan a la tendencia de la educación universitaria contemporánea que demanda existan docentes tutores que dirijan o se preocupen de orientar de manera más personalizada y cercana el aprendizaje del estudiante.
Abril/2010

martes, 9 de febrero de 2010

La ética: una materia pendiente del mundo actual

Portada tentativa del libro del Dr. Luis Ronquillo Armas
Si algún texto tiene en las actuales circunstancias que vive la humanidad un incuantificable valor en materia educativa, es aquel que se refiere a la ética o conducta de las personas, en fin de cuentas al margen de creencias, doctrinas o ideas de cualquier orden, sean políticas, sociales, económicas, etc., si la conducta de una persona no está sustentada en un obrar honesto, sincero y transparente, la misma carecerá de la proyección o beneficio que para el colectivo social debe tener la actitud o posición que adopte una persona frente a la vida.

Por lo antes anotado el autor del texto al que me refiero, sostiene con toda claridad que la fuente "de los problemas no debe buscar explicación ni en la ciencia ni en la tecnología, sino que aquello se halla radicado en el pensamiento y en los actos, es decir en la ética y moral del protagonista de la historia que es el hombre", una verdad de enorme validez e importancia en esta sociedad sometida al imperio del mercantilismo, de la ambición desmesurada, a la falta de valores y a una irrefrenable corrupción.

Pero el libro "Ética general y profesional" del distinguido y auténtico educador Dr. Luis Ronquillo Armas, tiene la virtud que quien lo escribe, ha demostrado durante toda su vida con sus actos y no con palabras, ser un docente que ha educado con el ejemplo, eso le proporciona el aval de que su libro constituya una recopilación debidamente interrelacionada de hechos históricos y de ciencias que influyen en las concepciones que se puedan elaborar a partir del conocimiento, aquello explica el porqué en el Capítulo 1 del Libro, se comienza por familiarizar filosofía, ética y moral, consciente que desde que los griegos colocaron a la filosofía en la cumbre de las inquietudes y sabiduría de las personas, la misma pasó a convertirse en aquella ciencia que nos conduce a investigar la verdad y a tratar de descubrir todos los enigmas invisibles del cosmos, de las contradicciones, de las virtudes y defectos de las personas, por todo lo indicado el autor señala "los humanos no son sabios pero si aman la sabiduría pueden volverse filósofos", ubicando a la filosofía como la ciencia del saber lo cual incluye que la misma también se preocupa de la ética y de la moral.

Es importante resaltar que el autor precisa con mucha claridad, la diferencia entre lo que es ética y moral, haciéndonos notar que la ética como ciencia social se sustenta en los principios de la filosofía para la búsqueda y construcción metódica del conocimiento relacionado con la moral, estableciendo con diafanidad que la ética en definitiva realiza el estudio específico del comportamiento humano, es decir todo aquello que está vinculado y responde a la forma de proceder de una persona, en resumen la ética es la ciencia de la conducta humana y junto a la filosofía comparten y privilegian el uso de la moral y la razón para alcanzar la verdad. La moral en cambio está vinculada en su significado con las costumbres, con aquellos actos que se traducen en hábitos, que a su vez son elementos que intervienen en el proceso del aprendizaje y asimilación. Las costumbres son adquisiciones individuales en las que intervienen factores bio-psíquicos, bajo la influencia del entorno natural y humano, puesto que cada individuo como miembro de un grupo humano está sujeto al inevitable influjo social.

El autor en su afán de abundar en afirmaciones precisas, advierte que ética y moral se encuentran en el mismo terreno, ambas se refieren a la conducta de los seres humanos, la ética como actividad eminentemente intelectual y la moral como actividad práctica, la definición más amplia y completa que recoge el texto es la que sostiene que “la moral es un sistema de normas, principios y valores, de acuerdo con el cual se regulan las relaciones mutuas entre los individuos o entre ellos y la comunidad, de tal manera que dichas normas que tienen carácter histórico y social se acatan libre y conscientemente por una convicción íntima y no de un modo mecánico interior e impersonal".

De la definición antes expuesta se infiere que la moral como conjunto de valores y de reglas de acción, es aquella que se propone a los individuos y a los grupos humanos por medio de diversas circunstancias como es el caso de la familia, la iglesia, la escuela, etc., que para aclararlo mejor el autor, reproduce el criterio de Foucal señalando que la moral equivale al comportamiento real de los individuos en su relación con las reglas y valores que se les propone.

El texto en su propósito de abarcar todo lo que tenga relación directa o indirecta con la ética y la moral, puntualiza lo que debe entenderse por moral y moralidad, la una la moral, como la que se refiere al conjunto de principios, normas imperativas o ideas morales de una época o una sociedad, en tanto que la moralidad hace referencia al conjunto de relaciones efectivas o actos concretos que cobran un significado con respecto a la práctica de la moral, esto es, la moralidad se vincula con el carácter del hombre, en tanto es capaz de actuar en correspondencia del bien y establecer juicios en función de este valor moral.

En una visión sobre la pluralidad y/o diversidad de las morales, el autor sugiere que aquello permite reflexionar sobre la moralidad como una actitud del ser humano que piensa bien y actúa bien con respecto al bien individual y social que pretende alcanzar, en síntesis, se trata de una expresión de la persona orientada hacia lo bueno.

En el muy amplio estudio realizado por el Dr. Ronquillo Armas sobre tan importante aspecto de una sociedad, incorpora también criterios sobre la inmoralidad y establece didácticamente que en el campo de la moralidad la conducta humana es positiva y reconocida como buena, mientras que en el campo de la inmoralidad la conducta es negativa e indeseable, haciendo notar la paradoja de un ser humano que es protagonista de conductas contradictorias, que en ocasiones actúa bien o mal, es decir somos buenos o somos malos, por ello sostiene el autor que “la inmoralidad es la antítesis de la moralidad y se produce por la oposición del sujeto moral a la norma, esto es que el sujeto predispuesto a la inmoralidad se opone a la norma moral, invierte su significado y la contradice realizando el acto que prohíbe”, en esa escala de seres inmorales, el autor menciona al mentiroso, al impuntual, al desleal, al agiotista, y agrega que el acto de mentir es una conducta negativa que oculta la verdad y al hacerlo cae en el campo de la inmoralidad, por ello el autor con claro criterio la ubica como el primer paso para llegar a la ilegalidad.

En el vasto estudio realizado por el Dr. Abelardo Ronquillo, busca precisar también lo que significa la amoralidad, que en síntesis es una acción que se realiza sin moral y al señalar casos que ejemplifican la amoralidad, menciona el caso de un sujeto que ha perdido la conciencia por ingerir alcohol o consume cualquier tipo de estupefacientes, lo cual lo transforma en un sujeto que actúa al margen de normas morales esto es amoralmente, lo amoral no reconoce códigos de conducta, le es igual actuar bien o mal, honesta o deshonestamente, sincera o falsamente.

El origen de la moral debe entenderse nace con el ser humano, cuando comienza a tenerse la suficiente capacidad de raciocinio y vivencias que le permiten diferenciar lo que está bien de lo que está mal, de tal manera que no se puede desprender el entendimiento y práctica de la moral de los procesos históricos vivido por la humanidad, por ello en el análisis de ciertos historiadores sobre un origen ahistórico de la moral, lo lleva a la conclusión de que en ese caso la moral tendría tres fuentes de orígenes: a) Dios como su único origen y fuente de la misma; b) La naturaleza también como la que da origen a la existencia de la moral; c) El hombre impersonalmente considerado como el creador de la moral, aquel criterio basado en ese ahistoricismo al que antes nos referimos, hace que Darwin afirme que “los animales conocen casi todos los sentimientos naturales de los hombres, amor, felicidad, lealtad, etc.", a lo que me permitiría agregar que a veces los animales demuestran un sentimiento más elevado de sensibilidad que los seres humanos, por ello son menos depredadores y más solidarios que los humanos, por eso muchos de estos (humanos) desconocen lo que significan el valor del amor, de la felicidad, de la lealtad, convirtiéndose en seres que sólo sirven para causar daños o perjuicios por su infeliz proceder.

Dentro de la concepción histórica el autor reivindica una concepción antropocéntrica de la moral, en cuyo centro está el ser humano real que piensa, actúa y hace historia en el mundo social y natural al que pertenece, porque sin duda hay que insistir el ser humano es el gran gestor de la historia, porque es el que modifica permanentemente sus maneras de vivir, es el que genera y sistematiza formas habituales de vida y progresivamente va adquiriendo costumbres, cuya importancia radica en que nunca dejó de ser la norma reguladora de su relación con los demás. De de todo lo expresado se infiere que la moral sólo puede surgir cuando el ser humano deja atrás su actitud primitiva, natural, instintiva y adquiere una naturaleza social, es decir, cuando ya forma parte de una colectividad regida por una normativa.

En su muy fundamentado texto, el autor advierte como buen catedrático que la actividad humana provista del debido conocimiento, se constituye en un proceso intelectual y moral para resolver problemas concretos de los miembros de la sociedad, como contribución a aquello que se denomina bien común, por eso sostiene "que la profesión no es solo una ocupación permanente de individuos altamente capacitados y comprometidos con el ideal de servir a la sociedad, sino que la realización de este ideal constituye la suma de esfuerzos altruistas para alcanzar la finalidad ulterior del bien común", por ello agrega que hay que determinar el beneficio que aportará el trabajo de los profesionales a la sociedad, debiendo entenderse que el bien común se refiere al bien que comparten todos los miembros de una sociedad, sin excluir por supuesto al propio profesional.

Con el ánimo de no alargar este prólogo y más allá de las necesarias reflexiones que me he permitido formular de la lectura del texto, en cuyo amplio contenido incorpora todo aquello que está vinculado a la ética y a la moral, reafirmo mi criterio de que este es un texto de un inconmensurable valor, de suprema actualidad, si se consideran las actuales circunstancias que vivimos, por eso este texto significa un extraordinario aporte a la Universidad, a nuestros docentes y a nuestros estudiantes, a nuestro personal de funcionarios y trabajadores, sí admitimos que la sociedad contemporánea atrapada en el pleamar del mercantilismo y el apego a lo monetario, descuidó la práctica de valores, sin cuyo soporte es imposible pensar en mejores niveles de bienestar compartido o de una mejor calidad de vida, por todo ello privilegiar la ética, el renacer de valores y el tener conductas apegadas a la moral, se vuelve el principal desafío para enderezar un mundo donde el tráfico de estupefacientes, el indetenible comercio ilícito de armas, unido a la voracidad de financistas convertidos en atracadores del dinero ajeno, imponen a la sociedad reaccionar para que sancione con el desprecio que se merecen aquellos que con repugnante ruindad, se enriquecen a costa de aprovecharse de los demás y eso es inmoral, por eso es humanamente motivador leer el texto del distinguido profesor Dr. Abelardo Ronquillo Armas, quien sí merece el alto título de Maestro con mayúsculas.

En una época donde los vicios se los elevan a la categoría de costumbres, donde la ética es materia pendiente en el mundo desarrollado y subdesarrollado, en Escuelas, Colegios y Universidades, el libro que me honro en prologar enriquece no sólo el acerbo bibliográfico de la Universidad, sino el espíritu y el intelecto de quiénes somos y nos sentimos parte de ella.
(Texto que conforma el prólogo de la obra Ética general y profesional de Luis Ronquillo Armas, que próximamente Editorial Mar Abierto estará publicando)

martes, 29 de diciembre de 2009

Ciudades preventivas


El libro "Ciudades Preventivas" de autoría de varios profesionales que han venido trabajando sin descanso por favorecer campañas orientadas a persuadir a la sociedad y especialmente a la juventud, que no se deje seducir o atrapar por el consumo de drogas o estupefacientes, significa una muy alta contribución de indiscutible contenido social, que enfrenta uno de los más graves y crecientes problemas del mundo contemporáneo.

El consumo de drogas, entre los más conocidos, la marihuana, cocaína, heroína, no sólo está depredando la salud y la tranquilidad de la sociedad de nuestros tiempos, sino que se ha convertido desgraciadamente, en el más agresivo insumo para la formación de bandas de crímenes organizados, financiados por quienes trafican con el comercio de drogas que va penetrando cada vez más en las fuerzas encargadas de mantener justamente la seguridad y el orden (Policía y Fuerzas Armadas), si es que consideramos que el narcotráfico es uno de los "negocios" más lucrativos y que más dinero mueve en el mundo.

El libro sin duda tiene un alto contenido humano en el que se enfatiza que no puede la sociedad considerar al drogadicto o al que usa cualquier tipo de estupefacientes, como alguien a quien hay que condenar por algo delincuencial, son adicciones que lejos de constituir actitudes en las que el sujeto que consume busca obtener provechos del vicio o desafían la organización social, su adicción se va convirtiendo en algo enfermizo que requiere una buena dosis de comprensión y un adecuado tratamiento profesional, tanto en el aspecto sicológico como en el aspecto médico. Los autores advierten la necesidad de abordar el tema desde un punto de vista sistémico y multifocal, por su incidencia negativa en todos los estratos de la sociedad, no es un problema de carácter individual, por eso plantean que la acción preventiva debe emanar de entidades públicas, de sectores privados, de ONGs (organizaciones no gubernamentales), desde organizaciones de la sociedad civil y contando siempre con la colaboración ciudadana.

El libro advierte que los efectos del consumo de droga son difusos, crean problemas de memoria y aprendizaje, distorsionan la percepción y crea dificultades para razonar, afecta la coordinación, genera taquicardia, ansiedad, pánico. A largo plazo puede crear problemas cardiovasculares, afecta a niños cuyas madres usan droga e incluso subrayar puede causar hasta cáncer. Lamentablemente es un problema social que crece de manera multiplicada y los centros calificados para el tratamiento que existen son insuficientes.

Como medidas a implementar destacan la necesidad de realfabetizar al preventor que les permita familiarizarse con un código de comportamiento del joven, para viabilizar una adecuada comunicación de doble vía entre el preventor y el consumidor, el preventor debe estar atento a la realidad de los jóvenes porque su felicidad es su último objetivo, advirtiendo que el preventor debe meditar sobre el dolor que genera el fracaso de una campaña preventiva por una mala praxis.

Todo lo expresado hace que la Universidad Laica "Eloy Alfaro" de Manabí valore en alto grado esta publicación, que tiene el aval de expertos conocedores del tema, estudiosos del problema, entre los que se incluye nuestra docente, Decana de la Facultad de Trabajo Social, Lic. Olga Vélez de Mendoza, quien ha dedicado gran parte de su vida a colaborar con la prevención del consumo de drogas.
(Texto perteneciente a la presentación de la obra Ciudades preventivas -libro colectivo- que editorial Mar Abierto estará publicando en los próximos meses)

martes, 15 de diciembre de 2009

Deberes y derechos de los jóvenes en la nueva Constitución

Portada de la obra La educación: único camino hacia la igualdad, que estará circulando próximamente

La juventud es una etapa en la vida de los seres humanos que no siempre fue definida con precisión en ningún texto constitucional, lo cual nos lleva a una evidente necesidad la de procurar situar a qué etapa de la vida corresponde la juventud, si se considera que existen quienes sostienen que la juventud no está relacionada con la edad biológica sino como un estado de ánimo, con el goce de una buena salud, con el vigor físico, con el entusiasmo, con el ímpetu que se pone en las acciones que se realizan, con la actitud espiritual que tiene el ser humano, en resumen es una etapa de la vida en que se está comenzando a formar una personalidad.

Pero el tema de nuestro comentario no está relacionado con aspectos vinculados a la naturaleza humana, sino al tratamiento que hace nuestra ley fundamental, nuestra Constitución Política del Estado y desde esa óptica la actual Constitución vigente en el Ecuador en su Art. 39, contiene una especie de enunciado o declaración de principios sobre la juventud, en lo que en mi opinión lo único cierto, tangible y novedoso de esa disposición, es que hace referencia a los jóvenes, lo cual no acontecía en Constituciones anteriores.

Para comprender mejor mi afirmación me permito transcribir textualmente lo que dice el artículo citado: "El Estado garantiza los derechos de las jóvenes y los jóvenes, y promoverá su efectivo ejercicio a través de políticas y programas, instituciones y recursos que aseguren y mantengan de modo permanente su participación e inclusión en todos los ámbitos, en particular en los espacios del poder público.

El Estado reconocerá a las jóvenes y los jóvenes como actores estratégicos del desarrollo del país, y le garantizará la educación, salud, vivienda, recreación, deporte, tiempo libre, libertad de expresión y asociación. El Estado fomentará su incorporación al trabajo en condiciones justas y dignas, con énfasis en la capacidad, la garantía de acceso al primer empleo y la promoción de sus habilidades de emprendimiento".

A primera vista esta disposición parece decir mucho pero no garantiza nada, es una especie de declaración de buena voluntad o de preocupación del Estado por los jóvenes y por ello los incluye e incluso los convierte en sujetos de atención prioritaria del Estado.

Para ilustrar mejor el criterio expuesto, me remito al propio texto constitucional que define con claridad la etapa de la niñez, de la adolescencia y de los llamados adultos mayores, de tal manera que si quisiéramos situar de acuerdo a la edad, la etapa de la juventud, podríamos estimar que aquello se obtendría del siguiente razonamiento, niño o niña para no incurrir en inequidad de género, es aquel individuo (aquí me tropiezo con el inconveniente que no puedo decir la individua, idiomáticamente no es posible y suena muy mal) cuya edad está comprendida desde el nacimiento hasta la pubertad (12 años en las mujeres y 14 en los hombres), la adolescencia que es aquella etapa que comienza desde la época de la pubertad hasta cuando se obtiene la mayoría de edad, (18 años) los llamados adultos mayores que son aquellos que han cumplido 65 años de edad, es decir tanto a las niñas, niños, adolescentes, adultos mayores, se los define con precisión, igualmente a las personas con discapacidad, pero a los jóvenes no se los define con precisión, todo lo dicho reafirma el criterio que la juventud es una expresión referida a quienes tiene una edad en la que todavía no han alcanzado una estabilidad emocional, una madurez laboral, una estabilidad económica, una posición social definida, en definitiva están construyendo un proyecto de vida que no lo han definido en razón de la falta de conocimientos o de experiencias o vivencias que la vida nos va permitiendo aprender o nos va enseñando, que es lo que les permite a las personas mayores o con mayor estabilidad en sus neuronas, tener la confianza y seguridad necesaria en la toma de decisiones que van incidiendo en el escogitamiento de la ruta que transitará durante su vida.

De todo lo expresado no podemos tener otra conclusión que los derechos y deberes políticos de la juventud son los mismos que tienen todos los ciudadanos y ciudadanas, esto es aquellos que han cumplido la mayoría de edad, porque insisto que antes de ser mayores de edad somos adolescentes, aunque debemos advertir que un adolescente puede ser considerado un joven o un joven puede ser considerado, un adolescente, lo cual ya nos crea una confusión de orden legal pues nuestra Constitución se refiere a unos y otros en diversas disposiciones, de ahí la razón de esa afirmación.

Pero los derechos de los jóvenes no son sólo políticos según el texto constitucional que me he permitido leer, sino que tienen derechos económicos, sociales, culturales, deportivos, recreativos, etc. y cuando hablamos de aquellos nos estamos refiriendo a una gama muy variada de derechos más amplios y profundos, y eso nos conduce inevitablemente a los más notables de los derechos de todo ser humano incluyendo a la juventud, que son los derechos humanos, lo que incluye no sólo garantías fundamentales que tienen toda persona sino que también se incluyen todos aquellos derechos que tienen relación con el marco filosófico que ha inspirado la Declaración y promoción de los Derechos Humanos, que es la dignidad de las personas, el respeto que todos nos merecemos en nuestra convivencia social.

Estos derechos debe entenderse son aquellos que tienen todos los seres humanos sin considerar raza, edad, género, idioma, creencias religiosas, filiación política, condición económica o social, es decir todos somos iguales ante la ley, aunque debemos admitir que ese hermoso y sonoro enunciado se vuelve quimérico e irreal, porque la historia ha comprobado que no somos igualmente tratados por los encargados de aplicar la ley, que inevitablemente están expuestos o ceden ante la influencia del poder político y económico, por ello me detengo en un breve comentario para tener un mejor criterio de la significación y trascendencia de los derechos humanos, comenzando por recordar que los mismos son fruto de dilatadas y apasionadas luchas libradas por la humanidad a lo largo de la historia, sobre todo de aquellos memorables episodios que se inician con el Renacimiento en el siglo XV que tiene como epicentro de la defensa del ser humano, la Academia de los Medicis en Florencia-Italia, continúa con la Declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776, en cuyo preámbulo se incorporan los derechos humanos de las personas, se consolidan con el triunfo de la Revolución Francesa en 1789 y se consagran a plenitud con posibilidad de exigibilidad social, con la suscripción de un documento que debe ser observado por todos los países del mundo, que cuenta con el aval de la Organización de las Naciones Unidas y que se suscribe en Diciembre 10 de 1948, documento que se convierte en una especie de contrato social que debe ser imperativamente respetado por todos los países del mundo, que habían espectado en unos casos y vivido en otros casos, los terribles crímenes y destrozos de la segunda guerra mundial.

Es necesario destacar que en la tendencia actual del derecho Constitucional se busca se respeten y apliquen a plenitud los Derechos Humanos, cuya vigencia se sustenta en 4 pilares fundamentales; 1) Internacionalización, con lo cual se procura establecer que para que los derechos humanos tengan vigencia y aplicabilidad en todos los países, los tratados que versan sobre esta temática, están por encima de la legislación nacional, de tal manera que si una legislación nacional no contiene una norma jurídica que garantice suficientemente los derechos de los seres humanos consagrados en la Declaración de la ONU de 1948, se aplicará el instrumento internacional, lo cual le confiere a los derechos humanos la condición de una normativa supranacional que rebasa la legislación de los distintos países, lo cual no acontece con ninguna otra ley, en las que rige el principio de la territorialidad de la norma jurídica, que la hace obligatoria sólo dentro del territorio de un país, principio que también bloquea la posibilidad de que algún país pretenda restringirlos o desconocerlos en su legislación nacional; 2) progresividad, esto es que por principio los derechos humanos no pueden ser regresivos, es decir si una garantía ya está establecida la misma no puede ser desmejorada en un nuevo texto jurídico, debe ser progresivamente mejorada o ampliada, lo que implica que estos derechos son inalienables, permanentes y no pueden ser objeto de derogatoria o extinción; 3) interpretación favorable, lo cual significa que en cualquier caso de duda sobre la aplicación de un derecho humano, el Juez o tribunal que tenga que juzgar sobre el goce de una garantía a favor de una determinada persona, debe hacerlo interpretándolo en el sentido que más favorezca el pleno ejercicio de los derechos humanos; 4) Universalidad, los derechos humanos en cuanto garantías fundamentales de los que goza el ser humano, tienen el carácter de universales, deben ser garantizados y respetados en cualquier país del mundo sin considerar la nacionalidad de la persona, ni el lugar donde ésta se encuentre, son normas de carácter universal y en consecuencia no se puede alegar en contra de quien demanda el respeto de una garantía fundamental, el argumento de que alguno de los derechos humanos no consta en la legislación de un país, 5) son justiciables, es decir no se puede alegar inexistencia de norma jurídica para justificar la violación de los mismos, incluso la tendencia del derecho constitucional contemporáneo es que aún en la eventualidad de que alguien acuda a un proceso judicial para reclamar algo que le corresponda, el juez deberá cuidar que no se haya violado ningún derecho humano de los litigantes.

En síntesis todo lo expresado nos lleva a la conclusión que es cierta la frase con la que se los identifica "los derechos humanos pertenecen a los pueblos, no a los gobiernos", su uso y goce desbordan cualquier restricción o límites que quieran imponer los gobiernos de turno, salvo el caso de aquellos gobiernos arbitrarios, abusivos y tiránicos, en el que el pensamiento y decisión del gobernante de turno se convierte en la superan ley y como consecuencia de esta actitud se institucionaliza el abuso, el temor, el atropello, lo cual atenta contra la dignidad humana y sepulta todo vestigio de respeto al ser humano y eso atenta contra toda posibilidad de una buena calidad de vida, aquello explica que nuestra actual Constitución en su artículo 11 numeral 9, establece que el primer deber del Estado es respetar y hacer respetar los derechos consagrados en la nueva Constitución.

Para ubicar adecuadamente el tema motivo de este análisis, considero indispensable que tengamos una noción lo más clara posible de lo que es una Constitución, que no puede ser concebida como un pequeño libro o código donde se recopilan un conjunto de disposiciones jurídicas que regulan la vida de una sociedad, la Constitución es la ley fundamental, primordial e indispensable de un país o Estado, es la que da vida a la existencia de ese Estado, es la que nos dice cómo se organiza el país y dentro de esa organización, un texto constitucional tiene 2 partes, la una llamada en la teoría como parte dogmática donde constan los preceptos que contienen la garantías de las que gozan los habitantes del país, la otra, la llamada parte orgánica de la que consta la forma de organización del Estado, como se lo gobierna y administra.

El tema de nuestro comentario está referido a la primera parte de la Constitución y en ella debemos señalar que en la nomenclatura de la Constitución vigente se establece un título de derechos en general, en la cual se incluyen los principios que deben ser observados, para que los derechos sean aplicados y no sean meramente declarativos, estos principios son justamente los que rigen la vigencia de los derechos humanos y comienza por estipular que los derechos pueden ser ejercidos, promovidos o exigidos individual o colectivamente, incluyendo el hecho que el Estado está obligado a reparar a los particulares cualquier violación por falta o deficiente prestación de un servicio público o por acciones u omisiones de funcionarios, funcionarias y empleados o empleadas públicos en el desempeño de su cargo, reservándose el Estado la potestad de repetir el cobro por el daño causado contra el funcionario o empleado culpable, así como el Estado es responsable de una detención arbitraria, de un error judicial, del retardo o inadecuada administración de justicia, de la falta de tutela judicial o denegación de administración de justicia, así como por violaciones al debido proceso.

Nuestra Constitución vigente luego de recoger los principios que inspiran la aplicación de los derechos o garantías fundamentales de las personas, incorpora los llamados derechos del buen vivir, adoptada como tesis o un código de actitudes al que debe aspirar en la vida un ser humano, tesis expuesta o sostenida por el pueblo indígena boliviano de los aymaras, nuestra Constitución al definir en qué consiste el buen vivir comienza por señalar que se requiere para que ello sea posible y los primeros que enumeran son el agua y la alimentación, ambos indispensables para la supervivencia, luego se refiere a vivir en un ambiente sano "Sumak kausay" (terminología indígena), mediante la preservación del ambiente, la conservación de los ecosistemas, el equilibrio ecológico, la recuperación de los espacios naturales degradables, el uso de tecnologías limpias no contaminantes, el uso de energías no contaminantes, luego sigue con el derecho a la comunicación e información libre intercultural en todos los ámbitos de la interacción social, la creación de medios de comunicación social, la igualdad de condiciones en el uso de espacios radioeléctricos, a buscar, recibir, intercambiar, producir y difundir información veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa, de los hechos, acontecimientos y procesos de interés general con responsabilidad ulterior de los informantes. En caso de violación a los derechos humanos ninguna autoridad pública negará información, garantizándose de manera expresa la cláusula de conciencia, el secreto profesional y la reserva de las fuentes a quienes informan o emitan sus opiniones a través de medios de comunicación, o de quienes laboran en cualquier actividad de comunicación.

Dentro de los derechos del buen vivir también se incluyen el derecho de mantener una identidad cultural, a difundir sus propias expresiones culturales y tener acceso o expresiones culturales diversas, el derecho del ejercicio libremente de actividades culturales y artísticas, el derecho a la recreación, a la práctica del deporte y al tiempo libre, a gozar del progreso científico y los saberes ancestrales, el derecho a la educación como deber ineludible del Estado, garantizando el derecho de la familia y la sociedad a participar en el proceso educativo del educando, a promover el desarrollo holístico del ser humano, garantizando expresamente la libertad de enseñanza y cátedra y el derecho de aprender en su propia lengua y ámbito cultural, se faculta a padres y madres a escoger para sus hijos e hijas una educación acorde a sus principios, creencias y opciones pedagógicas, se consagra el carácter universal y laica de la educación pública y su gratuidad hasta el tercer nivel, aunque debe entenderse que la gratuidad en materia de educación superior deberá estar acompañada de la responsabilidad académica de los y las estudiantes. Pienso debo detenerme a señalar a que se está clarificando que la gratuidad llega hasta cuando termina la escolaridad, esto es hasta cuando se termina la carrera.

Se incluye en el buen vivir los derechos a vivienda y habitat seguros, al disfrute de los espacios públicos, el derecho a la salud basado en principios de equidad, universalidad, solidaridad, interculturalidad, eficiencia, eficacia, precaución y bioética. El derecho al trabajo y a la seguridad social forman parte del derecho del buen vivir como parte de la realización y base de la economía personal que le garantice a la persona una vida decorosa y digna, incluyendo la seguridad social en la que puedan acceder a ella, quienes realizan un trabajo no remunerado en los hogares, así como quienes realizan actividades para el auto sustento en el campo, toda forma de trabajo autónomo y los que estén en situación de desempleo.

Además de los derechos del buen vivir al que hemos hecho referencia, en el título de los derechos se establecen disposiciones sobre las personas que gozan de atención prioritaria, entre ellas adultos mayores y en las que se enfatiza sobre la atención a su salud, a un trabajo remunerado tomando en cuenta sus limitaciones, el derecho a la jubilación, rebajas en servicios públicos y privados de transporte y espectáculos, excenciones tributarias, exoneraciones en pagos notariales y de registro, atención en centros de salud especializados, nutrición y cuidado diario, protección contra todo tipo de violencia, maltrato, regímenes especiales para el cumplimiento de medidas privativas de libertad, asistencia económica y psicológica, y se establecen sanciones para familiares o instituciones establecidas para su protección. Se incluyen entre las personas con derecho a la atención prioritaria a los jóvenes a los que ya nos referimos anteriormente, a la movilidad humana como el derecho de una persona a emigrar incluyendo asistencia a los migrantes y sus familias, también se protege especialmente el derecho de asilo y el refugio sin considerar el irregular ingreso al país, también se da tratamiento preferente a las mujeres embarazadas, a niños, niñas y adolescentes garantizándoles nutrición, salud, educación, protección contra la violencia, el maltrato y explotación sexual, de la misma manera se protege especialmente a las personas con discapacidades, a las personas con enfermedades catastróficas o de alta complejidad, a las personas privadas de libertad, a quienes se prohíbe imponer sanciones de aislamiento, se les faculta el que puedan ser visitados por familiares, el que puedan declarar ante autoridad judicial sobre el trato que hayan recibido durante la etapa de privación de la libertad, igual tratamiento prioritario se garantiza a los usuarios y consumidores, que se les ofrezca bienes o servicios de primera calidad que ellos lo elijan con libertad, protegerlos de una información precisa y no engañosa, estableciendo mecanismos de control de calidad y procedimientos de defensa, reparando daños y estipulando indemnizaciones por deficiencias, daños o mala calidad de bienes y servicios, debiendo las empresas, instituciones y organismos que presten servicios públicos, incorporar sistemas de medición de satisfacción de usuarios y consumidores, quienes podrán reclamar por la mala calidad de los bienes y servicios suministrados, así como se los protege por la mala práctica en el ejercicio de una profesión, arte u oficio.
Dentro de los derechos también existen capítulos que favorecen especialmente a comunidades y pueblos indígenas, a los afroecuatorianos, a los montubios y a las comunas.

Mención especial dentro del título de los Derechos por la directa relación con el tema tratado, tiene el referido a los derechos de participación, en la que se incluyen aparte de elegir o ser elegido para un cargo, o función pública, el de participar en asuntos de interés público, el presentar proyectos de iniciativa popular sobre normativas legales, el ser consultados, el fiscalizar los actos del poder público, el revocar el mandato que hayan conferido a las autoridades de elección popular, el desempeñar cargos sujetos a concursos de méritos y oposición, el conformar partidos o movimientos políticos, el afiliarse o desafilarse libremente de ellos, el votar obligatoriamente en una elección salvo las personas condenadas a penas privativas de libertad que tengan sentencias condenatorias, siendo el voto facultativo para las personas que tengan entre 16 y 18 años de edad, para los mayores de 65 años, para los miembros de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, para los discapacitados y los ecuatorianos que habitan en el exterior. Estos derechos políticos se suspenden de acuerdo al Art. 64 de la Constitución, por interdicción judicial mientras dure esta, salvo los casos de insolvencia o quiebra que no hayan sido declarados fraudulentos y como se lo expresa anteriormente cuando tengan sentencia ejecutoriada de pena privativa de la libertad mientras dure esta.

En el contexto del título de los derechos de las personas, se incluyen en el capítulo “Derechos de Libertad" los que se refieren a los tradicionales derecho humanos, como la inviolabilidad de la vida, prohibición de torturas, el derecho a la igualdad y a no discriminación, el derecho a la libre formación de la personalidad con el límite de no irrespetar el derecho de los demás, el derecho a pedir rectificación cuando una persona es agraviada, rectificación que deberá hacerse a través de medios de comunicación en iguales espacios y horarios, la libertad de creencias religiosas, el derecho a tomar decisiones sobre su sexualidad y orientación sexual, cuántos hijos o hijas se tiene, el derecho de asociarse o el de reunirse, el derecho a transitar libremente dentro del país y entrar y salir del mismo, el no expulsar colectivamente a extranjeros si no de manera singularizada, el derecho a desarrollar actividades económicas, la libertad de contratación, el derecho a escoger libremente un trabajo, el derecho al honor y buen nombre, el derecho a la protección de datos personales y el derecho a la intimidad personal y familiar, el secreto e inviolabilidad de la correspondencia, la inviolabilidad del domicilio, el derecho a dirigir quejas y peticiones siendo prohibido hacerlas a nombre del pueblo, el derecho de propiedad, el derecho a la libertad, no existe prisión por deudas salvo el caso de pensiones alimenticias. Se consagra el derecho de dos personas a formar un hogar de hecho, aunque el matrimonio sólo es posible entre un hombre y una mujer.

Se incluyen entre los derechos los de la naturaleza, el de acceso a la justicia. Finalmente en el Art.83 se establecen los deberes y responsabilidades de las personas que por su importancia los transcribo:

1. "Acatar y cumplir la Constitución, la ley y las decisiones legítimas de autoridad competente.
2. Ama killa, ama Hulla, ama shwa
No ser ocioso, no mentir, no robar
3. Defender la integridad territorial del Ecuador y sus recursos naturales
4. Colaborar en el mantenimiento de la paz y de la seguridad.
5. Respetar los derechos humanos y luchar por su cumplimiento
6. Respetar los derechos de la naturaleza, preservar un ambiente sano y utilizar los recursos naturales de modo racional, sustentable y sostenible
7. Promover el bien común y anteponer el interés general al interés particular, conforme al buen vivir
8. Administrar honradamente y con apego irrestricto a la ley el patrimonio público, y denunciar y combatir los actos de corrupción
9. Practicar la justicia y la solidaridad en el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de bienes y servicios.
10. Promover la unidad y la igualdad en la diversidad y en las relaciones interculturales
11. Asumir las funciones públicas como un servicio a la colectividad y rendir cuentas a la sociedad y a la autoridad, de acuerdo con la Ley
12. Ejercer la profesión u oficio con sujeción a la ética
13. Conservar el patrimonio cultural y natural del país, y cuidad y mantener los bienes públicos.
14. Respetar y reconocer las diferencias étnicas, nacionales, sociales, generacionales, de género, y la orientación e identidad sexual
15. Cooperar con el Estado y la comunidad en la seguridad social, y pagar los tributos establecidos por la Ley
16. Asistir, alimentar, educar y cuidar a las hijas e hijos. Este deber es corresponsabilidad de madres y padres en igual proporción, y corresponderá también a las hijas e hijos cuando las madres y padres lo necesiten.
17. Participar en la vida política, cívica y comunitaria del país, de manera honesta y Transparente”

Septiembre 4/2009

lunes, 30 de noviembre de 2009

Autonomía, nueva normativa constitucional y el Proyecto de Ley de Educación Superior



En la actualidad se vuelve de trascendental importancia un análisis conceptual lo suficientemente amplio y profundo sobre el rol y responsabilidad que corresponde a una Universidad dentro de una sociedad y su aporte al desarrollo de la misma.

No obstante que la humanidad ha vivido en las últimas décadas una prevalencia en cuanto al juzgamiento de los problemas de la sociedad, priorizando el tema económico o monetario, no se puede desconocer que sin duda es a la Universidad como institución, a la que corresponde la provisión del más importante insumo para un desarrollo social y humano consistente, mediante la formación y provisión del más importante capital o riqueza, de una sociedad que es el recurso humano. Un buen país lo forman buenos ciudadanos y esos buenos ciudadanos para entregar un buen aporte a la sociedad de la que forman parte, requieren contar con una sólida orientación tanto vocacional como técnica, especializada y profesional, que les permita tener los conocimientos suficientes y actualizados, para que su aporte al mejoramiento de las condiciones de vida del país sean efectivamente convenientes y útiles para el logro de un mejor bienestar colectivo.

En el contexto antes señalado, la Universidad no puede excusarse de estar permanentemente revisando su gestión para tratar de optimizarla o mejorarla cualitativamente y ensamblarla con el vertiginoso desarrollo tecnológico que experimenta la humanidad en la época presente, sobre todo en el campo de la informática, cuya ayuda y soporte sobre todo a través de los medios audiovisuales deberá ser siempre parte del proceso de desarrollo de la Universidad a su interior, hoy no puede concebirse un docente desprovisto de herramientas informáticas para un mejor dictado de su cátedra, ni tampoco a un alumno que no esté familiarizado con estos insumos que sin duda son indispensables para el proceso formativo del estudiante.

Descrito el escenario en el cual la Universidad debe moverse si es que quiere cumplir con su obligación de ser un instrumento de cambio social y de tomar la bandera de un pensamiento crítico pro positivo que contribuya a la solución de los problemas de una sociedad, es que se vuelve conveniente un debate lo más elevado y racional posible, sobre la actual situación de la Universidad ecuatoriana y el marco jurídico que debe regular su actividad para que su labor sea del más alto y exigente nivel académico y en consecuencia realmente beneficiosa para tener un mejor país.

El Gobierno Nacional viene insistiendo en la urgencia de recuperar una Universidad en crisis, para ello se parte de la hipótesis no comprobada de que las Universidades y Escuelas Politécnicas del país son las de más baja calidad en América Latina y el Caribe y por supuesto de ínfima calidad frente a Universidades de países desarrollados. Se llega incluso a sostener por parte de funcionarios del SENPLADES que la Universidad es una especie de institución en estado de enfermedad terminal que requiere de una especie de terapia intensiva para poderla recuperar y la propuesta para superar esta situación crítica es la expedición de una nueva ley de Educación Superior, cuyo principal objetivo sería el que la Función Ejecutiva controle las Universidades y Escuelas Politécnicas e Institutos Técnicos Tecnológicos, a través de los dos organismos de carácter nacional del sistema de educación superior que establece la Constitución Política del Estado en actual vigencia.

A ello se añaden otras hipótesis como la de una Universidad renuente al cambio, cuyos actuales directivos principalmente sus Rectores, defienden sus pequeños espacios de poder, se agrega que en las últimas dos décadas la Universidad ecuatoriana entró en un proceso privatizador, lo cual es incompatible con la tesis de esta todavía inconclusa propuesta de un llamado socialismo del siglo XXI, que se repite con superficialidad tecnocrático y burocrático es un proyecto en construcción.

Todas las hipótesis que destaco carecen del debido sustento lógico y real, ninguna de ellas ha sido demostrada y es demostrable, no es exacto que la Universidad ecuatoriana sea la de más baja calidad en América latina, personalmente no creo que seamos ni mejores ni peores que las Universidades de este Subcontinente, existen y eso no se discute países con mayor tradición universitaria, pero lo que no es cierto es que la Universidad nacional esté en una situación de ser reprobada como institución, si aquello existiera sería una consecuencia de una crisis de la sociedad ecuatoriana en su conjunto, incluyendo la existencia de críticos espontáneos y salvadores de la educación superior en el Ecuador que hacen afirmaciones sin conocerla en sus interioridades. Tampoco es verdad que las instituciones de educación superior estén en estado agónico en función de que sus ofertas académicas no son compatibles con el mundo de nuestros tiempos, no tiene ninguna justificación afirmar que las Universidades y Escuelas Politécnicas del país se oponen a un cambio, inversamente estimo es en las Universidades y Escuelas Politécnicas del Ecuador donde existe un pensamiento más ordenado y racionalmente crítico de una realidad presente y de la necesidad de modernizar la democracia en el Ecuador, que tenga una clara visión de un mundo multipolar que experimenta aceleradas e irrefrenables mutaciones en razón del avance tecnológico de la humanidad sobre todo en el área de la informática, desconozco si existen centros de educación superior opuestos a una rendición social de cuentas y a una necesaria fiscalización, si existen hay que cerrarlos, lo que sin duda si está en crisis es una recurrente y mala gestión en el campo político, que por supuesto no es atribuible al actual gobierno aunque tampoco puede atribuírsele al actual gobierno haber mejorado conductas democráticas en el ámbito político de nuestro país, para realizar esta afirmación me limito a reproducir cual es la óptica que se tiene en el ámbito internacional sobre la situación política de nuestro país. Por todo lo expuesto es carente de todo sustento el criterio que los miembros de la comunidad universitaria y politécnica nacional, no están dispuestos a contribuir a una mejor educación superior en el país, esa es y debe ser invariablemente la conducta y el desafío de la educación superior en este y todos los países del mundo.

Por otra parte sostener que existe una Universidad con una tendencia privatizadora en el país, es simple y llanamente desconocer procesos vividos en el mundo entero en las últimas décadas, en que efectivamente en todos los países sin excepciones se dio una creciente creación de Universidades particulares, lo cual lamentablemente en nuestro país se descontroló y desvió al tramitarse la creación de Universidades por la Función legislativa, que no reunían condiciones para ser creadas, pero aquello es subsanable a través de establecer procesos serios de evaluación y acreditación con el debido sustento académico, que permita establecer cuales Universidades no reúnen requisitos o estándares mínimos de calidad para seguir subsistiendo, cuales lucraron con la educación superior, ese es el reto, no hacer aquello es limitarse a exhibir un pretexto para desacreditar la gestión de las Universidades y Escuelas Politécnicas, que si bien es cierto no llegan a niveles de excelencia académica y están lejos de esa meta, nadie puede desconocer han contribuido a formar profesionales capaces, muchos de ellos se encuentran en altas funciones del Estado, los cuales al parecer han olvidado son producto de una institución que con sus limitaciones, al menos contribuyó en su formación profesional y en la formación de su actual personalidad.

En ese contexto la propuesta de una nueva Ley de Educación Superior la encuentro con objetivos políticos definidos (no académicos) entre los cuales destaco cuatro:

1.- Captar el control de las Universidades y Escuelas Politécnicas, absorber por parte del Gobierno Nacional el organismo público de planificación, regulación y coordinación interna del sistema;
2.- Despojar a las Universidades y Escuelas Politécnicas de sus rentas establecidas en la Ley que creó el Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y Politécnico, Ley cuya derogatoria se planteaba expresamente, aquello ha sido hasta este momento revisado.
3.- Someter a las Universidades y Escuelas Politécnicas a una dependencia del Plan Nacional de Desarrollo y a través de ello mutilar su libertad de oferta académica y limitar su capacidad de gestión.
4.- Reducir la actividad del ejercicio de la cátedra universitaria a la de un docente que tendrá la condición de un servidor público más, desconociendo que el ejercicio de la docencia universitaria es una actividad de excepción que se la distingue del cargo público normal, en cuanto se puede ejercer cualquier cargo público y además de ello ejercen la docencia universitaria si el horario del funcionario lo permite, partiendo de la innegable certeza que un buen catedrático es una las mejores y más rentables inversiones que se puede hacer en el país.

Afortunadamente estos cuatro planteamientos (que los destaco) carecen del debido amparo constitucional que requieren para poderlos incorporar en una ley, por las razones que a continuación expongo.

Es primordial destacar que en la parte Orgánica de la actual Constitución se mantiene en el artículo 225 el concepto de una Universidad concebida como una entidad independiente, creada por ley para la prestación de un servicio del Estado que es la educación de tercer y cuarto nivel, de tal manera que en esta parte subrayo, la actual Constitución mantiene el tradicional reconocimiento de la sociedad latinoamericana en el sentido que las Universidades y Politécnicas como instituciones no forman parte de ninguna de las Funciones del Estado, llámense éstas: Ejecutiva, Legislativa, Judicial, Electoral o de Control, ni tampoco de los organismos del régimen seccional, es decir son instituciones básicamente autónomas cuyos fines y funciones también los describe taxativamente la Constitución vigente en su artículo 350, en la que textualmente expresa que su finalidad es la formación académica y profesional con visión científica y humanista, la investigación científica o tecnológica y la innovación, la promoción y desarrollo de los saberes y las culturas, la construcción de soluciones a los problemas del país en relación con los objetivos del régimen de desarrollo, debiendo en esta parte precisar, que el Sistema de Educación Superior deberá articularse al Sistema Nacional de Educación y al Plan Nacional de Desarrollo, de conformidad con lo dispuesto en el Artículo 351 de la Constitución, el cual agrega que la ley deberá establecer mecanismos de coordinación del sistema de Educación Superior con la Función Ejecutiva, reconociendo la interdependencia de uno y otro.

Adicionalmente el mismo legislador constituyente se encarga de puntualizar los principios por los que debe guiarse el Sistema de Educación Superior y en primer lugar está el de la autonomía responsable, es decir es el primero de los principios por los que se guía el sistema, a los que agrega el del cogobierno, igualdad de oportunidades, calidad, pertinencia, integralidad y remarca dentro de la temática que analizamos, su derecho a la auto determinación para la producción del pensamiento y conocimiento, en el marco del diálogo de saberes, pensamientos, universalidad y producción científica y técnica global, es decir en resumen no hay dudas de una clara tendencia del texto constitucional para respetar su independencia como lo establece de una manera recurrente y puntual el artículo 355, que impone al Estado es decir a todas las Funciones e Instituciones del Estado y esto también lo subrayo, reconocer a las Universidades y Escuelas politécnicas, la autonomía académica, administrativa, financiera y orgánica, acorde con los objetivos del régimen de desarrollo y los principios establecidos en la Constitución, a los que ya me referí anteriormente, entre los cuales consta en primer lugar la autonomía responsable.

Seguidamente el propio artículo 355 estipula que dicha autonomía garantiza el ejercicio de la libertad académica y el derecho a la búsqueda de la verdad sin restricciones, el gobierno de sí mismo, en definitiva la Constitución consagra diáfana y recurrentemente la autonomía de las Universidades y Escuelas Politécnicas e incluso incorpora dentro del Título de Derechos de las personas, en el capítulo de los Derechos del Buen Vivir, la garantía del Estado a la libertad de enseñanza y a la libertad de cátedra en la educación superior, como lo señala el artículo 29 del texto constitucional, no existen en consecuencia limitantes para el ejercicio de una libertad académica que incluye la elaboración de planes de estudios, programas curriculares, diseño de perfiles profesionales, oferta de carreras que deben ser como lo expresé anteriormente concordantes con los objetivos del régimen de desarrollo y aquellos principios antes mencionados, que son los que deben guiar la vida de las Universidades y Escuelas Politécnicas, sin necesidad de tutelajes ni mucho menos de imposiciones de organismo o persona alguna.

Surge la inquietud e interrogante, qué debemos entender por autonomía responsable y aquello sin recurrir a ensayos o reflexiones teóricas, impone a las Universidades y Escuelas Politécnicas, el obrar teniendo en consideración los altos intereses nacionales, descartar todo vestigio de afanes de lucro, el que se pretenda mercadear ofertas de títulos o grados académicos, tanto en pregrado como en postgrado, el mantener rigores académicos que posibiliten formar profesionales competentes y aptos para el buen y eficiente ejercicio profesional, sembrar un espíritu investigador en docentes y alumnos, y sobre todo respetar celosamente lo establecido en el propio artículo 355 inciso cuarto de la Constitución, que textualmente dispone que la autonomía no exime a las instituciones de educación superior de ser fiscalizadas, de su responsabilidad social de una rendición de cuentas y de participar en la planificación nacional, en definitiva, autonomía es independencia y es libertad para actuar y obrar, pero no puede ser entendida como la actitud libérrima o subjetiva de ser y hacer lo que uno piensa y quiere sin entender que somos parte de una organización superior que se llama Estado, que vivimos un mundo cada vez más internacionalizado e interdependiente, de tal manera que tenemos el derecho como Universidades y Escuelas Politécnicas de auto organizarnos, de poder realizar nuestra propia programación académica, de designar y ejercer libremente nuestro gobierno y administración interna, de contar con nuestros propios recursos económicos y asignaciones presupuestarias, por ello el artículo 355 en su inciso quinto, prohíbe a la Función Ejecutiva, llámese SENPLADES, Ministerio de Economía y Finanzas o cualquier otra institución que forma parte de privarla de sus rentas o asignaciones esta Función del Estado, presupuestarias que deben ser entendidas, son aquellas rentas que están establecidas en la Ley Especial que creó el Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y politécnico vigente desde Mayo 15 de 1996 y de asignaciones presupuestarias que han venido constando históricamente y que de acuerdo a indicada ley deben incrementarse para atender aumentos de remuneraciones y otros beneficios de orden social, ésta garantía constitucional es la que vuelve real su autonomía financiera, por ello la pretensión de derogar dicha ley, significaría una merma de autonomía no solo en lo financiero sino en lo administrativo y en la gestión a ejecutar, al bloquear la posibilidad de programar una planificación académica en el corto, mediano y largo plazo, sin autonomía presupuestaria se coarta el ejercicio de la autonomía muy especial de la que deben gozar las Universidades y Escuelas Politécnicas, como lo reconoció en un fallo el pleno del Tribunal Constitucional el año 2000, ante demanda planteada por el CONUEP.

Debe destacarse que la Constitución vigente en su artículo 353 establece 2 organismos rectores a nivel nacional para la organización y cumplimiento de las actividades de las Universidades y Escuelas Politécnicas, el uno, definido como un ente público planificador, regulador y coordinador interna del sistema, subrayo la palabra interna, organismo que tiene la finalidad de servir de interlocutor en las relaciones con la Función Ejecutiva, es decir implícitamente el texto constitucional separa a este organismo de cualquier vinculación o dependencia de la Función Ejecutiva, pretender subordinarlo o volverlo dependencia de la Función Ejecutiva, es contrariar la norma constitucional y buscar vulnerar el gobierno y administración de las Universidades y Escuelas Politécnicas, por ende la conformación de este organismo, debe nacer de las propias entidades de educación superior, sin que aquello excluya que la integren representantes de la Función Ejecutiva como medio para facilitar las relaciones que en el marco del respeto mutuo debe existir entre los centros de educación superior y el gobierno nacional.

La tesis de diferenciar el Sistema de Educación Superior con las Universidades y Politécnicas argumentando que las Universidades y Politécnicas son autónomas pero no el Sistema, es también una clara contradicción a lo dispuesto en la Constitución, eso lo establece el Artículo 352 que señala de manera puntual cuáles son las entidades de Educación Superior, por lo que aquella tesis es artificiosa y forzada, aunque aclaro dentro del Sistema están incorporados los Institutos Técnicos y Tecnológicos que deben realizar sus actividades respetando las regulaciones que establezca el organismo de planificación, regulación y coordinación del Sistema, pues éstas entidades no son autónomas de acuerdo a la Constitución.

El otro organismo que controla la educación superior es el de la acreditación y aseguramiento de la calidad de la educación superior, en la que expresamente la Constitución excluye en la integración de este organismo a los representantes de las instituciones de educación superior, es decir a los Rectores, definición constitucional de las que se infiere que en el otro organismo no tienen porque ser excluidos los Rectores, que son los máximos dirigentes de la comunidad universitaria o politécnica, son designados por cada comunidad directa y democráticamente a través del ejercicio del cogobierno, de tal manera que el organismo de planificación, regulación y coordinación del sistema debe emanar de los propios miembros de los centros de educación superior, sin que en su conformación se excluyan miembros de la Función Ejecutiva, entre ellos el Ministerio de Educación, SENPLADES, SENACYT y organizaciones provenientes de la sociedad civil, como el caso de profesionales o académicos calificados que podrían designarse a través de concursos públicos de méritos y oposición, lo cual contribuirá a robustecer el Sistema.

Sin duda alguna la expedición de la ley que creó el Fondo Permanente de Desarrollo Universitario y Politécnico significó un extraordinario avance en el fortalecimiento de las Universidades y Escuelas Politécnicas, no se trató de una inyección meramente presupuestaria, fundamentalmente implicó dotarla de la debida independencia económica y cortó de raíz todo vestigio de sumisión y sometimiento a los gobiernos de turno, no se trató tampoco de darle un trato preferencial y privilegiado a las Universidades y Escuelas Politécnicas, en el fondo se reconoce el derecho de estas instituciones de contar con un financiamiento acorde a su elevada misión social, dotándola de recursos en niveles internacionalmente recomendados que están ubicados entre el 1 y el 1.5 % del PIB de un país, por eso se lo considera un logro histórico que debe ser defendido, no se trata de una generosa contribución del Estado ni mucho menos de gobierno alguno, es una participación directa en los recursos públicos que pertenecen a todos y todas los ecuatorianos y ecuatorianas, son recursos que pertenecen a la sociedad ecuatoriana, no hay que olvidar que el Estado a través de sus Funciones e instituciones se organiza para su gobierno y administración, pero es equivocado sostener que el Estado es una especie de gran tutor y juez de las actividades de los miembros de un país, el Estado es la forma moderna de organización de la sociedad, pero en ningún caso el que todo lo puede y decide sin tener limitaciones, el Estado tiene límites dados por el ordenamiento jurídico que lo rige, que es en definitiva del que emanan derechos y obligaciones de los habitantes e instituciones de un país, por eso se habla de un Estado de Derecho.

Pero existe algo más importante, el FOPEDEUPO es un logro histórico alcanzado por las universidades y escuelas politécnicas públicas y privadas cofinanciadas, para enfrentar la tesis de autogestión que se proponía con insistencia y de manera casi imperativa desde las altas esferas del gobierno de la época, presidido por el Arq. Sixto Durán Ballén y el Eco. Alberto Dahik, aquello explica mejor, el esfuerzo realizado por el CONUEP por conseguir se expida una ley que garantice la autonomía financiera de las Universidades y Politécnicas, privar a las Universidades y Politécnicas de sus rentas es un atentado a su autonomía financiera una inaceptable violación a sus derechos garantizados constitucionalmente.